Cuando vuelva hablamos seriamente. No puedo seguir así. Ojalá pudieramos acompasar nuestros caminos, pero nos llevan directos a un barranco. Por lo menos a mí. Te he querido. Te quiero. Pero no.
¿Por qué no escribe? Eso es que está disfrutando del viaje. Me alegro. ¿Es además también que me ha olvidado? ¿Y si cuando vuelva me deja?
¿Qué problema tengo en la cabeza que no soy capaz de pensar dos días seguidos igual?
lunes, 16 de agosto de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
