lunes, 25 de enero de 2010

Trasladando el corazón

Cuando del planeta Tierra sólo quieres ver a tres personas, y una prefiere ir a hacer footing con su amigo como todas las semanas, el tema de encontrar trabajo en Marte recupera urgencia...

Reapariciones

Una vez tuvo una tía. Su madrina. Era la hermana pequeña de su madre. Le enseñaba a bailar r'n'r.
Esta tía tuvo una hija. Su prima era ocho años más pequeña que ella.
Un día, sin venir a cuento, su tía cada vez pasaba menos por casa. Ya no bailaban juntas, ya no venía a despotricar sobre su familia política. Hasta que un día, una discusión telefónica hizo que todo volara por los aires. Su madre sólo lloraba, y como no respiraba, no podía explicarle con claridad qué había pasado. Posiblemente, a sus doce años, tampoco lo habría entendido.
Ella llamó a su tía varias veces, y quedó algún día para poder ver a su prima, a la que adoraba. Pasaron unos cuantos meses más, pero un día su tía decidió que tampoco quería contacto con ella. La pobre niña no lo entendió. Su madre nunca se lo había prohibido, y no entendía porque ya no podía ver a su prima. Pero así fue, y esa parte de la familia pasó a ser algo que nunca había existido.

Hasta hoy, casi veinte años después, en que esa tía ha tenido el valor de dar señales de vida a su sobrina, vía facebook (bendita tecnología). ¿Y ahora qué? ¿Cuál es la idea? ¿Desenterrar a la parte muerta de la familia? Ella cree que no. Su prima tiene ya 21 años, y ningún recuerdo de que hubo un día que jugaron juntas. Y es que hay relaciones, que con los años, dejan de tener sentido.

sábado, 23 de enero de 2010

"A veces me despierto tan vacía que me gustaría no haber nacido. Pero... ¿qué le voy a hacer?"

jueves, 21 de enero de 2010

Te echo de menos

"Te echo de menos". Expresión que he escuchado con más o menos frecuencia a lo largo de mi vida.

Soy consciente de la primera vez que para mí representó un verdadero problema. Tenía 22 años. Era verano. Me iba a ir una semana o dos de vacaciones, y en una noche de fiesta, antes del viaje, C., ocmpañero de la universidad, me preguntó: "Me echarás de menos?". "No", respondí, totalmente sincera. Si le hubieramos hecho una foto en ese momento, habríamos visto el proceso de ruptura de su corazón. Tuve que explicarle que iba a pasar unos maravillosos días en la playa, con amigas, ligando con guiris, y no acordándome ni de dónde estaba mi casa. Añadí (para suavizar las cosas) que era más normal que los que echaran de menos fueran los que se quedaban donde siempre, porque notaban el hueco dejado por la persona. Paparruchas. ¡2 semanas de mierda!

Hoy, a mis 29, sigue pareciéndome una frase sobrevalorada. Y un sentimiento que la gente utiliza por aburrimiento. Se aburren de sí mismos, y echan de menos a quien antes los distraía de sus miserables existencias.

Me acaban de despedir. Hay gente que me echa de menos. Salgo poco de casa, o mejor dicho, siempre salgo con los mismos, por lo que algunas personas opinan que me ven poco y me echan de menos. Hablo poco con los de mi tierra. Mentira. Hablo con los que me apetece. Otros, notan la falta de noticias, y me echan de menos.

Y a mí me cuesta gestionar esas muestras de cariño, porque no sé cómo explicar que no es un sentimiento mútuo, que si ves que alguien te esquiva, puedes echarlo de menos, pero es patético hacérselo saber en busca de un cambio en su vida que lo oriente a servirte. No. No sé cómo decirles que yo no los echo de menos. Que no tengo necesidad. Que si quisiera saber de ellos, les daría señales de vida.

Entonces... ¿Yo no echo nunca de menos? Claro que sí. Tengo esas tres o cuatro personillas por el mundo que hacen que mi vida sea menos miserable, y lo noto cuando no tengo contacto frecuente. ¿Se lo digo? A veces... Pero sigue sin parecerme una expresión que puedas tener continuamente en la boca como un "Buenos días". Es como los abrazos. Su abuso, hace que pierdan lo que tiene de especial.

domingo, 10 de enero de 2010

Huidas.

Todo se tuerce de repente. Sin trabajo. Y mil planes se rompen. Vuelve el pánico, y de nuevo te preguntas cuál es tu sitio. ¿Volver a la ciudad de origen? ¿Lanzarse por fin a Escocia y desaparecer en un pub? ¿Amsterdam? ¿Bruselas? ¿Cruzar el charco? Y cada vez te parece que el horizonte está más lejos. Ves más terreno donde correr. Sin mirar atrás.
Y de repente, alguien te manda esto por mail, y piensas que quizás sólo quieres huir porque por mucho que lo intentes, no consigues parar.

EM VINDRÀS A BUSCAR (PASTORA)

Un racó
vora al mar obert,
el sol als meus cabells,
et busco i ja no hi ets.
Miro endavant
tot és massa ple,
no em vull aturar,
veig màgia a tot arreu.

El temps va depressa,
vaig cap a l'infinit,
però em sento sola.

No vull fugir plorant,
tu vindràs, em vindràs a buscar,
no vull morir somiant,
tu vindràs, em vindràs a buscar.

El sol als meus ulls,
el vent als meus cabells,
però no puc seguir,
si no ets aquí.
Vull un amic,
oh oh, vull un amic,
que em faci ser feliç,
com ho era abans.

El temps va depressa,
vaig cap a l'infinit,
però em sento sola.

No vull fugir plorant,
tu vindràs, em vindràs a buscar,
no vull morir somiant,
tu vindràs, em vindràs a buscar.

Sé que vindràs,
Sé que vindràs,
Sé que vindràs.

Enlace:
Pastora - Em vindras a buscar






lunes, 4 de enero de 2010

Especializados

Cuatro años de carrera. Cuatro años para master (dos). Van ocho años de estudio. Mi compañera de piso, otro tanto. ¿Para qué? Para levantarse un día y descubrir que no sólo no hay agua caliente, sino que no tenemos ni zorra de dónde puede estar el problema. Y ahí empieza la pesadilla. Estar a merced de un tipo al que por no quitar valor por su origen y nivel de estudios, no describiré en exceso. Llamarlo varias veces hasta que se digna a aparecer (7 horas tarde). Depender de que una amiga lo reciba, ya que la demora hace que a las dos nos pille trabajando. Diez minutos. 145€. Una semana de funcionamiento. Caldera muerta de nuevo.

¿Quién me mandó a mí estudiar una carrera, que a la larga, es prácticamente inservible? Incluso trabajando de lo mío, mis honorarios irían bastante por debajo de los de este tipo. Y si me equivoco, puedo asegurar que la consecuencia no sería una nueva factura...