miércoles, 27 de abril de 2011

Me siento rota. Pero no duele. Sólo despista. Hace cinco años llegué a Madrid, teóricamente para estudiar. Antes de cinco meses, ya sabía que me quería quedar. Para siempre. En cinco minutos, decidí salir de aquí, y no volver en un tiempo. No soy capaz de decir "no volver nunca". Ando despistada. Salí de Bcn porque no la soportaba, y adoraba Madrid. Salgo de Madrid porque no lo soporto y adoro... Nada. No adoro nada, y me siento en el aire. No tengo suelo firme. A veces doy vueltas y me quedo sin respiración. A veces sólo floto. Perdida. Huyendo hacia adelante. Corriendo hacia el menor de los males. Pero sin estar segura de nada.

No hay comentarios: