Director: Steve McQueen
Guión: Steve McQueen, Abi Morgan
Música: Harry Escott
Reparto: Michael Fassbender, Carey Mulligan, James Badge Dale, Nicole Beharie, Jake Richard Siciliano, Hannah Ware, Alex Manette, Chris Miskiewicz, Jay Ferraro, Anna Rose Hopkins, Eric Miller
Sinopsis: "Brandon es un treintañero neoyorquino con serios problemas para controlar y disfrutar de su vida sexual. Se pasa el día viendo páginas pornográficas y manteniendo contactos con solteras de Manhattan."
Película que durante 99 minutos parece que va a ir a peor, a mostrar lo más sucio, lo más angustiante. Pero no. Te lleva a ese punto de tensión de “Ahora sí” pero no se atreve a cruzar el límite. No sé si por el riesgo de acabar siendo clasificada X o por una extraña moral que no pega con la idea del proyecto. O al menos, con la idea que tenía yo. Parece un cuento con moraleja. Etiqueta de perversiones actitudes comunes (supongo que más de las que al director le gustaría) en esta sociedad. Una sociedad donde el consumismo, el dinero y el “usar y tirar” mandan en casi todos los ámbitos. Y el sexo es uno de ellos, sin necesidad de tachar esta conducta como trastorno.
Pero vale la pena verla, aunque sea por la interpretación de Michael Fassbender y Carey Mulligan. A él no lo veía desde desde su joven “Magneto”. Un cambio de registro tan brutal, que tuve que tirar de wikipedia para ponerle filmografía a una cara que me sonaba. Un personaje angustiado, al que sus puntos más oscuros le han llevado a buscar la soledad absoluta. Y es que es mejor estar solo por decisión, a que vengan otros a hacerte sentir así. Ella, aunque hace tiempo que trabaja, totalmente desconocida para mí, encontrada no hace mucho en “Drive”, dónde me rendí ante ella. Una de las miradas más expresivas que he visto en años. Papeles de pocas palabras. Ella habla con los ojos, no hace falta más.
martes, 27 de marzo de 2012
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